Si la política social se refiere al conjunto de acciones conducidas desde el Estado para mejorar el bienestar de la población, ¿cómo verificar que efectivamente el Estado prioriza este tipo de inversión? La respuesta es inmediata: a través del presupuesto. Como toda política pública, las medidas tomadas en el campo de la política social deben reflejarse en el presupuesto.
El sector social inició este año con una posición desfavorable dentro de la distribución del presupuesto nacional. El porcentaje destinado a la inversión social se redujo de 39 a 37.7%. Educación recibía (en el 2007) 11.3%, mientras que en el año 2008 recibió 10.4% del presupuesto del gobierno central. También en la salud hay un recorte: de 7.6% en 2007 a 6.6% en el 2008. Además, bajaron las asignaciones para agua potable y alcantarillado.